Archivo para noviembre 2012

Decreto 2149 2012 Incorporacion de la Decision N 37 Mercosur #comercioexterior #importacion #mercosur #aduana   Leave a comment

Que el Anexo I del Decreto Nº 100 de fecha 12 de enero de 2012 que, entre otras cuestiones, sustituyó el Anexo I del Decreto Nº 509 de fecha 15 de mayo de 2007 y sus modificaciones, incorporó al ordenamiento jurídico nacional la Resolución Nº 5 de fecha 17 de junio de 2011 del Grupo Mercado Común (G.M.C.) que aprobó el Arancel Externo Común (A.E.C.) basado en la Nomenclatura Común del MERCOSUR (N.C.M.) ajustada a la V Enmienda del Sistema Armonizado de Designación y Codificación de Mercancías.

Que la Decisión Nº 60 de fecha 16 de diciembre de 2010 del Consejo del Mercado Común autorizó a los Estados Parte del Mercado Común del Sur (MERCOSUR) a aplicar a determinados juguetes un arancel, hasta el día 31 de diciembre de 2011, cuyo nivel no supere el máximo consolidado ante la ORGANIZACION MUNDIAL DEL COMERCIO (OMC), que en el caso de la REPUBLICA ARGENTINA es del TREINTA Y CINCO POR CIENTO (35%).

Que la Decisión Nº 37 de fecha 19 de diciembre de 2011 del Consejo del Mercado Común del (MERCOSUR) prorroga la facultad otorgada por la Decisión Nº 60/10 del Consejo del Mercado Común, a los Estados Parte del MERCOSUR, hasta el día 31 de diciembre de 2012.

Que en consecuencia, corresponde introducir en el ordenamiento jurídico nacional las modificaciones aprobadas a nivel regional.

Que han tomado intervención las áreas pertinentes del MINISTERIO DE ECONOMIA Y FINANZAS PUBLICAS.

Que la Dirección General de Asuntos Jurídicos del MINISTERIO DE ECONOMIA Y FINANZAS PUBLICAS ha tomado la intervención que le compete.

Que el presente decreto se dicta en ejercicio de las facultades conferidas al PODER EJECUTIVO NACIONAL por los incisos 1 y 2 del Artículo 99 de la CONSTITUCION NACIONAL y los Artículos 11, apartado 2 y 12 de la Ley Nº 22.415 (Código Aduanero) y sus modificaciones y por la Ley Nº 25.561 de Emergencia Pública y Reforma del Régimen Cambiario prorrogada por su similar Nº 26.729.

Por ello,

LA PRESIDENTA
DE LA NACION ARGENTINA
DECRETA:

Artículo 1° — Adóptanse las disposiciones de la Decisión Nº 37 de fecha 19 de diciembre de 2011 del Consejo del Mercado Común, que en copia se reproduce en las TRES (3) planillas que integran el Anexo I.

Art. 2° — Modifícanse en el Anexo I del Decreto Nº 509 de fecha 15 de mayo del 2007 y sus modificaciones, las alícuotas correspondientes al Arancel Externo Común (A.E.C.) y al Derecho de Importación Extrazona (D.I.E.) que en cada caso se indica para las posiciones arancelarias de la Nomenclatura Común del MERCOSUR (N.C.M.) que se consignan a continuación:

N.C.M. A.E.C. (%) D.I.E. (%)
9503.00.10 35 35
9503.00.21 35 35
9503.00.22 35 35
9503.00.31 35 35
9503.00.39 35 35
9503.00.40 35 35
9503.00.50 35 35
9503.00.60 35 35
9503.00.70 35 35
9503.00.80 35 35
9503.00.91 35 35
9503.00.97 35 35
9503.00.98 35 35
9503.00.99 35 35

Art. 3° — Lo establecido en el Artículo 2° de la presente medida tendrá vigencia hasta el día 31 de diciembre de 2012, vencido este plazo y de no dictarse una norma comunitaria que prorrogue o modifique las disposiciones oportunamente acordadas en el ámbito regional, se aplicarán las alícuotas que en cada caso se consignan en la planilla que, como Anexo II, forma parte integrante del presente decreto.

Art. 4° — Remítase copia autenticada del presente decreto al MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES Y CULTO atento a su carácter de Coordinador de la Sección Nacional del Grupo Mercado Común.

Art. 5° — El presente decreto comenzará a regir a partir del día siguiente al de su publicación en el Boletín Oficial.

Art. 6° — Comuníquese, publíquese, dése a la Dirección Nacional del Registro Oficial y archívese. — FERNANDEZ DE KIRCHNER. — Juan M. Abal Medina. — Hernán G. Lorenzino.

ANEXO I

MERCOSUR/CMC/DEC. Nº 37/11

ARANCEL EXTERNO COMUN

VISTO: El Tratado de Asunción, el Protocolo de Ouro Preto, las Decisiones Nº 07/94, 22/94, 31/04 y 60/10 del Consejo del Mercado Común y la Resolución Nº 05/11 del Grupo Mercado Común.

CONSIDERANDO:
Que el Arancel Externo Común constituye un elemento central para la consolidación de la Unión Aduanera entre los Estados Partes.

Que uno de los principales instrumentos para la conformación del Mercado Común es un Arancel Externo Común que incentive la competitividad externa de los Estados Partes, incluso en términos de cadena productiva.

Que es importante contar con iniciativas de integración productiva que involucren todos los Estados Partes.

Que la Decisión CMC Nº 60/10 aprobó la modificación del arancel externo común hasta el 31 de diciembre de 2011 y que es necesario prorrogar dicha alteración.

EL CONSEJO DEL MERCADO COMUN
DECIDE:

Art. 1 — Prorrogar hasta el 31 de diciembre de 2012, la autorización a los Estados Partes a aplicar alícuotas distintas del Arancel Externo Común, hasta el nivel consolidado en la Organización Mundial del Comercio, para las posiciones NCM que constan en el Anexo y forman parte de la presente Decisión.
Paraguay y Uruguay aplicarán sus niveles arancelarios vigentes.

Art. 2 — El Grupo de Integración Productiva deberá elevar al Grupo Mercado Común, a más tardar en su última Reunión Ordinaria de 2012, un programa de integración productiva con miras a promover la integración de cadenas en el sector de juguetes en todos los Estados Partes.

Art. 3 — El mencionado programa deberá contemplar condiciones favorables para las industrias de las economías menores, en particular Paraguay, por su condición de país sin litoral marítimo.

Art. 4 — El Grupo Mercado Común deberá instruir a la Comisión de Comercio del MERCOSUR a proceder a la apertura de códigos arancelarios específicos destinados a la clasificación de partes y piezas de juguetes: La propuesta de restructuración del Capítulo de juguetes deberá ser elevada al Grupo Mercado Común a más tardar en su última Reunión Ordinaria del primer semestre de 2012.

Art. 5 — Esta Decisión deberá ser incorporada a los ordenamientos jurídicos de los Estados Partes antes del 01/I/2012.

XLII CMC – Montevideo, 19/XII/11

ANEXO

NCM Descripción
9503.00.10 Triciclos, patinetes, coches de pedal y juguetes similares con ruedas, coches y sillas de ruedas para muñecas o muñecos
9503.00.21 Muñecas y muñecos, incluso vestidos, con mecanismo a cuerda o eléctrico
9503.00.22 Las demás muñecas y muñecos, incluso vestidos
9503.00.31 Rellenos
9503.00.39 Los demás
9503.00.40 Trenes eléctricos, incluidos los carriles (rieles), señales y demás accesorios
9503.00.50 Modelos reducidos para ensamblar, incluso animados, excepto los del ítem 9503.00.40
9503.00.60 Los demás juegos o surtidos y juguetes para construcción
9503.00.70 Rompecabezas
9503.00.80 Los demás juguetes, presentados en juegos o surtidos o en panoplias
9503.00.91 Instrumentos y aparatos, de música, de juguete
9503.00.97 Los demás, con motor eléctrico
9503.00.98 Los demás, con motor no eléctrico
9503.00.99 Los demás

ANEXO II

N.C.M. A.E.C. (%) D.I.E. (%)
9503.00.10 20 20
9503.00.21 20 20
9503.00.22 20 20
9503.00.31 20 20
9503.00.39 20 20
9503.00.40 20 20
9503.00.50 20 20
9503.00.60 20 20
9503.00.70 20 20
9503.00.80 20 20
9503.00.91 20 20
9503.00.97 20 20
9503.00.98 20 20
9503.00.99 20 20
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Publicado 16 noviembre, 2012 por Faba Expres - Argentina - en Sin categoría

LOS REQUISITOS PARA LA IMPORTACION NO SON PROHIBICIONES #comercioexterior #importacion #exportacion #aduana   Leave a comment

Las prohibiciones y las intervenciones previas en materia aduanera, a la luz de la doctrina de la Corte Suprema causa "NATE".

Por Juan Patricio Cotter. Socio Estudio Petersen & Cotter Moine

El Código Aduanero regula el régimen de prohibiciones a la importación y a la exportación de mercadería, estableciendo las clases de prohibiciones, su ámbito de aplicación, las pautas generales para su aplicación y, claro está, las definiciones conceptuales relevantes. Luego, delega en el Poder Ejecutivo la determinación de las prohibiciones concretas, en la medida que se verifiquen los extremos generales y con el objeto de cumplir alguna de las finalidades antes definidas.

El régimen de prohibiciones resulta ciertamente muy importante y se relaciona con el rol fundamental de la Aduana; esto es, el control del tráfico internacional de mercaderías. La Aduana debe controlar lo que ingresa y egresa del país y, por su intermedio, proteger a los administrados del ingreso o egreso de lo no debido.

Sin embargo, la regla general es la libertad para importar y exportar mercaderías, lo que deberá realizarse por los lugares y en los horarios habilitados y con la debida intervención de la autoridad aduanera. Es decir, la regla es la libertad para importar y exportar, pero sujeta al cumplimiento de las formalidades regladas. Formalidades que, conforme dispone el GATT cuando habla de facilitación aduanera, deben ser las mínimas necesarias, a fin de no generar trabas y demoras en el comercio internacional.

De un tiempo a la fecha hemos verificado una intervención cada vez más pronunciada del Poder Ejecutivo en la economía y en cuanto interesa, el comercio exterior no se encuentra ajeno a esta realidad. Existen muchas intervenciones previas a fines estadísticos, de anticipación de información, otras vinculadas a cuestiones de salubridad, sanidad, seguridad y otras medidas restrictivas cuya naturaleza jurídica resulta complejo definir. En todos los casos de intervenciones previas, algunos absolutamente necesarios otros no tanto, existe un común denominador, la necesaria realización de un trámite administrativo previo para la obtención del instrumento jurídico necesario para la posterior tramitación de la operación aduanera.

De este modo, el administrado que quiere importar o exportar una mercadería que tiene un trámite previo definido por la reglamentación, deberá cumplir este cometido antes de dar comienzo al trámite aduanero.

Se han generado no pocas controversias en torno a la determinación de la naturaleza jurídica de estas intervenciones o trámites previos. Puntualmente, existen dudas en relación a si estas intervenciones previas o trámites administrativos previos resultan asimilables a una prohibición de importación o exportación.

La cuestión no es menor visto que si se considerara que estas intervenciones previas resultan asimilables al régimen de prohibiciones, una omisión formal vinculada a la tramitación administrativa podría tener repercusiones infraccionales. En efecto, la clara delimitación del concepto de prohibición tiene impacto directo en varias infracciones aduaneras, visto que muchos de los tipos infraccionales contenidos en el código incluyen a las prohibiciones. Es el caso de la infracción de declaración inexacta (art. 954, ap. 1, inc. b), de la infracción de mercadería a bordo sin declarar (art. 963) y la transgresión de las obligaciones impuestas como condición de un beneficio (art. 965, inc. a) y 968, a).

Por nuestra parte, hemos sostenido que la mercadería que requiere una validación previa para su importación o exportación, no resulta necesariamente una mercadería de importación o exportación prohibida, sino que se trata de mercadería de importación o exportación permitida con trámites previos que deberán ser cumplidos para su importación o exportación.

Sin embargo, cabe reconocer existen valiosas opiniones contrarias a esta interpretación. La jurisprudencia es contradictoria y el tema no es menor visto que, como anticipamos, si se considera que estas intervenciones previas constituyen verdaderas prohibiciones, los defectos formales de que pudieran adolecer los documentos, podrían invalidarlo y podría entonces considerarse que la mercadería es constitutiva de una infracción aduanera.

Consideramos que el pronunciamiento de la Corte Suprema en la causa “Nate”, ha aportado importantes definiciones en relación al régimen de prohibiciones establecido en el Código Aduanero que merecen ser destacadas.

En el caso, la Aduana había condenado al importador por la supuesta transgresión a las obligaciones asumidas al importar una mercadería en excepción a una prohibición. Se trataba de la importación de un bien de capital usado sujeto al cumplimiento de determinadas cuestiones técnicas. La empresa se había comprometido a ser el usuario directo del bien y a gestionar el certificado de reacondicionado que exige la Resolución MEOSP 909/94. La Aduana cuestionó que el bien finalmente lo utilizara un tercero y consideró que se había configurado el tipo previsto en el art. 965, inc. a) del Código Aduanero.

En el trámite de la controversia se analizó el régimen de prohibiciones, puesto que uno de los elementos del tipo previsto en la infracción involucrada es justamente que se trate de mercadería de ingreso prohibido. La comisión de la infracción requiere previamente que la importación de la mercadería hubiera sido admitida en excepción a una prohibición. Es decir, si no existe una prohibición al ingreso de ese bien no puede configurarse la infracción.

Al estudiar el caso, la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal consideró que no constituía mercadería de importación prohibida, destacó que se trataba de mercadería de importación no prohibida, pero sujeta al pago de derechos de importación más elevados y al cumplimiento de ciertas condiciones técnicas.

Agregó que si se interpretara que el incumplimiento de cualquier requisito, restricción o condición impuesta para la importación constituye una excepción que desplaza la vigencia de una prohibición general para importar, el ámbito de las prohibiciones resultaría extendido de manera incierta o indefinida. Por tales motivos y visto la inexistencia de una prohibición expresa, la Cámara consideró que no se había configurado el tipo imputado y consecuentemente, dispuso revocar la resolución administrativa que condenaba al importador.

Contra este pronunciamiento la Aduana interpuso recurso extraordinario. La Corte Suprema consideró procedente la apertura de la instancia extraordinaria y confirmó el fallo de Cámara, haciendo suyos los fundamentos jurídicos contenidos en el Dictamen de la Procuración.

En su dictamen, la Procuradora Fiscal ante la Corte, consideró que sostener la tesitura de la demanda, en cuanto a que la Resolución MEyOSP 909/94, fijaba exclusivamente un régimen de prohibición, implicaría elevar a tal categoría a todas las restricciones y simples condicionamientos para la exportación o importación de mercaderías, dando a los arts. 608 y concordantes del código, una latitud tan vasta que llevaría, en la práctica, a desvirtuar el sistema diseñado.

Luego destacó que toda operatoria aduanera ha de realizarse siguiendo las pautas regladas en cuanto a horarios, modos, trámites administrativos, declaraciones y pagos de los correspondientes tributos, y demás requisitos consabidos propios de un régimen tan delicado. Sin embargo, concluyó que ello no puede implicar la inversión de la regla fundamental consagrada en el art. 19 de la Constitución Nacional, elevando entonces a tales requisitos al grado de prohibición.

La doctrina resulta por demás elocuente y clarificadora. El régimen de prohibiciones es un régimen de excepción, las diversas intervenciones previas no resultan necesariamente asimilables a una prohibición. De allí que cabe concluir que debe mediar prudencia en el análisis de los tipos infraccionales que involucran prohibiciones, la regla general es la libertad para importar y exportar mercaderías, las intervenciones previas no necesariamente deben ser asimilables a las prohibiciones.

Publicado 2 noviembre, 2012 por Faba Expres - Argentina - en Sin categoría